5 revisiones diarias de los pies que toda persona con diabetes debería hacer
Cuando se vive con diabetes, los pies necesitan una inspección rápida todos los días — la sensibilidad reducida hace que las lesiones puedan pasar desapercibidas. Aquí tiene una rutina de un minuto: 1) Observe la piel en busca de cortes, ampollas, enrojecimiento o hinchazón, usando un espejo para las plantas si es necesario. 2) Revise entre los dedos en busca de humedad, grietas o señales de hongos. 3) Inspeccione sus uñas en busca de decoloración, engrosamiento o bordes encarnados. 4) Sienta la temperatura — una zona caliente puede ser una señal temprana de inflamación. 5) Prueba de tacto — note cualquier entumecimiento u hormigueo nuevo. Si detecta una herida abierta, un enrojecimiento que no desaparece o cualquier signo de infección, contacte a su médico de inmediato. Y recuerde: una evaluación profesional de los pies cada pocas semanas detecta lo que las revisiones diarias pueden pasar por alto.


